8 sept 2011

COMO CONOCI A ANDREA 1a. PARTE



Como podría olvidar esa vez que te conoci… fue una manera muy extraña, en la cual te vi la 1ª vez…. Solo tenía que ir a checar unas cosas en mi mail, y ahí te encontré. En ese ciber café, cerca de mi trabajo. La tarde era tranquila y no tenía que hacer. Entre y pedi una computadora. Comenze la sesión. Busque en Facebook, ingrese al correo, me conecte al MSN, y descargue correos. Todo eso paso sin novedad o diferencia, como las veces anteriores. De tan despitado que iba, no me di cuenta que había una chica a mi espalda, viendo su correo y contemplando sus cosas. En fin, el tiempo paso y uno a uno fui checando los pendientes en mi correo. Bromas, fotos, link y una que otra publicidad se abrían en ese rato. Todo sin novedad.
Pero había algo extraño en mi bandeja de entrada. Un amigo me escribía y me mandaba una dirección sobre un blog personal. Solo decía “Checa Revisa y si te agrada, marcas”, como mensaje. El link, subrayado y marcado en azul, salía y yo acostumbrado a ver y revisar cada uno de mis correos, le di clik.
Mi sorpresa fue mayúscula, hablaba de una mujer local, que compartía momentos de placer con hombres un tanto solitarios y olvidados, como yo o como varios que hay por ahí. La imagen, como todas en esa pagina era sencilla, atrevida, inocente y un tanto “pecaminosa” y curiosa.
Mostraban a una mujer sencilla, real, atrevida y en pose de seguridad, para ofrecer placer. Sus fotos asi lo mostraban. Sencillamente era una ama de casa, que mostraba sus encantos ante la cámara de un teléfono celular, sin más pretensión que ofrecer un momento de placer a la gente que se comunicara con ella. Post a post, como se dice, fui revisando sus novedades y sus encantos en esas fotos y descripciones que ella misma redactaba. Eran reales, sencillas, no presumía simplemente te contaba lo mucho que le encataba el sexo y sus calientes beneficios. Veía en su redacción, que tan sencillo era para ella, sentir y otorgar el placer de compartir los encantos que el cuerpo puede dar, sin tomar en cuenta prejuicios o complejos. Veía su s fotos, con algo de inocencia y cachondez, donde se mostraba sus reales atributos, envueltos en lencería sencilla, agradable, que despertara esa curiosidad por sentir y probar esa fruta madura y sincera que se retrataba en este blog.
Una a una, fui leyendo sus comentarios, sus anécdotas y sus sentires, en la página personal que me compartieron. Fui conociéndola poco a poco, según ella me daba permiso para hacerlo. Veía como era su trato, lo que le agradaba y lo que hacía para satisfacer y disfrutar los momentos intimos. Y poco a poco fui descubriendo una y otra cosa que me iba encantando. Veía sus servicios, sus alcances, sus deseos y su manera de sentir y probar en esa pagina del Blog.
Veía como eran sus encuentros y sus travesuras con hombres como yo.
En fin, más que una página de acompañante, era la página de alguien que trataba de sentir y compartir al máximo como era el sexo para ella. Eso me pareció excitante.
Vi sus fotos, sus formas que se iban ocultando, sus curvas, sus manos y sus piernas, sus deseos y sus más ricas travesuras. En fin. Fui adentrándome y conformando, tal como iba viendo esta pagina, mi propia fantasía ocn ella, mis deseos y mis formas de tomarla y poseerla solo para mi y mis más oscuros deseos. Esos que no con cualquiera te atreverías a hacerlos, sino con aquellas mujeres que son tan seguras de sí, como la que veía en su blog.
Tan solo como iba recorriendo su espacio, mire y revise cada uno de sus detalles. Tengo
Tan solo como iba recorriendo su espacio, mire y revise cada uno de sus detalles. Tengo un detalle muy personal. Me encanta la lencería, cualquier color, mirarla y contemplar como contiene las formas de una mujer es excitante para mi. Y ella en sus fotos, lo hacía con una gracia que en pocas mujeres había visto. Leí como se descría a ella misma: “Mujer madura, experta en el arte de amar y sentir. Animosa, abierta, confortante, placentera.”

Poco a poco fui sintiendo la necesidad de tener la comunicación con ella, platicar y ver la posibilidad para conocernos y tratarnos. Verla en persona, tratarla y platicar con ella esa fantasía escondida que quería hacer desde hace tiempo.
Vi un numero en pantalla y vi su dirección de correo. La agregue al MSN. y Espere.
Al momento, ella acepto mi invitación. Me saludo y yo respondi.
Comenzamos la platica, el pretexto era claro: quería conocerla y tratar con ella, aquel asunto de una fantasía sexual a su lado. Su pagina me había convencido y me había encantado. Ella abiertamente me conto de todo, sus manías, sus prefrencias, sus fantasías y su manera de pintar las cosas de tal manera para poderme quitar el miedo a conocerla.
La platica duro algo de tiempo. Mire el reloj, y conforme iba pasando el tiempo, me di cuenta que el deseo y la imaginación ya había pasado a lo físico, Mi pene estaba erecto, en respuesta a la platica que teníamos entre la chica y yo. Sintiendo esto, le pregunte, sin más: “Puedo marcarte para conocerte y que me acompañes a crear esa fantasía que estamos comentando?”…. ella simplemente me dijo que “si”. Tome el teléfono que venía en el pagina y marque.
Uno o dos tonos más adelante me responden: “Hola!! Que travieso!” “Donde te veo?”…. Yo apenas podía responder, presa del deseo de conocerla … le dije, “estoy en el centro, donde estas tu?”…. “yo igual, estoy en un ciber café cerca de la Alameda”….. “Yo igual”…. Ok, si quieres te veo ahí cerca de la Alameda, por la iglesia, traigo un coche color plata y paso en 10 minutos. Colgue. La exitación era mucha en ese momento!!! Tenía que conocerla para poder hacer con ella, mi fantasía realidad, sentir al máximo tal como lo habíamos platicado!!! Pedi la cuenta, recogi mis cosas, pague, Sali hacia mi coche, más rápido de lo que haría normalmente. Fui al punto de encuentro.
Y sucedió algo: Para mi sorpresa e infinita sensación de comodidad, me di cuenta que eras tu, la chica que estaba sentada detrás de mi, en aquel ciber café, donde platicando y revisando tu pagina personal, te imaginaba y te deseaba, te sentía y platicaba esas cosas maravillosas que el sexo ofrece. Eras la misma mujer que no me había dado cuenta que estabas ahí. Viendo como navegaba en tu pagina en tus fotos y preguntaba mil y un cosas sobre ti y tus deseos.
Mi sorpresa fue mayúscula, y mi deseo y lujuria fueron más al verte tal como te había imaginado. Real y sencilla, clara y agradable. Lista y abiertamente mujer segura y tranquila. Lista para ayudarme a realizar esa fantasía sexual, que desde hace mucho tenía.
Ese día que te conoci, vi como es el sexo y sus deseos caprichosos, vi como es la realidad y como es la imaginación atraves de un monitor al escribir los deseos más intimos. Y vi ese encuentro tan real como lo había planeado

5 feb 2011

ANOCHE





No he dejado de recordar lo que anoche paso, me hiciste extaciar hasta decir no puedo mas, tus dedos en mi clitoris fueron una explocion y mis caderas moviendose a ritmo un baile que quero repetir, travieso encuentro de dos cuerpos necesitando envolverse en la pasion de un momento lleno de encanto, tu pene firme entrando en mi entregando placer incontrolable a mi cuerpo desnudo.

23 ene 2011

Te soñé



Me he despertado a mitad de la madrugada extremadamente éxitada he soñado contigo... Llegaste a mi casa al rededor de las 10pm yo estaba muy cómoda leyendo envuelta en un camisón transparente cuando casi la puerta te abalanzaste a mi, me tomaste por la espalda y comenzaste a estimular mi clitoris, no pude pronunciar palabra tú agresividad me éxitaba las cortinas de la sala estaban en transparente y eso te gusto me dijiste al oído "que disco tus vecinos sí ven como te hago mía" noemun en en que me acercarte el sofá junto a la ventana, tomaste mi cadera y me dijiste que vigilará la calle jjj tú risa picará me ponía nerviosa ; que estarás planeando, al instante sentí lo firme y agradable de tú miembro acercandose a mi entrepierna me penetraste y acariciando mi pecho llegamos al primer orgasmo, fue entonces cuando me diste la vuelta y parado frente a mi ordenaste bajara y estimulará una erección mayor no podía negarme y bese tus gemelos te acariciaba con lengua y manos y la firmeza de tú pene volvió, ahora tocaba tú descanso y te sentaste a la orilla del sofá invitandome a cabalgarte así de frente los mordiscos y besos que le dabas a mis senos eran gloria todo le que en la sala se puede lograr me dijiste... No se cuanto estuvimos probando cada sillón pero sí puedo decir que cuando desperté la humedad de mi intimidad era tal que no quedó más alternativa que masturbarme en tú honor mis manos hacían lo que deseaba y así llegué a un orgasmo real tan delicioso que me quedé nuevamente dormida