5 feb 2011

ANOCHE





No he dejado de recordar lo que anoche paso, me hiciste extaciar hasta decir no puedo mas, tus dedos en mi clitoris fueron una explocion y mis caderas moviendose a ritmo un baile que quero repetir, travieso encuentro de dos cuerpos necesitando envolverse en la pasion de un momento lleno de encanto, tu pene firme entrando en mi entregando placer incontrolable a mi cuerpo desnudo.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Andrea, sin duda el volver a verte fué una delicia, la intensidad y el placer de nuestro encuentro fué algo muy ardiente, eres toda una maestra en el arte del sexo oral, el cual disfruté sobremanera, a la vez que tambien disfruté tus senos y tu vagina tan caliente y húmeda; fué delicioso sentir tu orgasmo en mis manos.

Anónimo dijo...

Me encuentro en un baño al vapor… ha sido mi deseo por mucho tiempo… quiero sentirme relajado por un buen rato, disfrutar, dormir y sacar mis toxinas de mi cuerpo. Contrato la sala, para mi, exclusivamente. Hoy, es un día hábil, donde todo el mundo esta en el trabajo, y solo queda para mi este vapor.
Es así como me gusta, soledad descanso, sin ruido o pláticas incomodas, donde pueda estar yo solo, en un ambiente caliente, relajándome, como pocas veces tengo oportunidad.
Pago, llego a vestidores. No hay nadie, más que el chico que hace el aseo. El mismo me indica el lugar de las toallas y donde esta, el servicio de regaderas.
Me desnudo. Es mi día libre, y hace mucho tiempo que no disfrutaba de un buen momento para relajarme. No hay prisas ni presiones por el tiempo. Me ciño la toalla blanca y me dispongo a entrar.
Veo una corina de humo y siento el calor intenso sobre el cual mi cuerpo se acostumbra rápidamente. Cierro los ojos, respiro y siento como el calor va destapando cada uno de mis poros, me libero de las toxinas que por años se han ido acumulando en mi cuerpo. Me quito la toalla… me siento en confianza por no haber nadie entorno a mi… quiero que mi cuerpo se acostumbre al 100% al calor, que sude completamente y se relaje en todos los sentidos con este calor intenso.
Tiendo la toalla en el piso, quiero esta tendido en el suelo por un momento para relajarme mejor. Mi cuerpo desnudo, sudando completamente se torna rojo y sensible. Estoy sudando como nunca lo había hecho, mi cuerpo se encuentra relajado, flojo, suave, al caminar al moverme.
Me tiendo en el piso, en la toalla, boca arriba, el vapor hace su trabajo…. Respiro y el ambiente caliente me reconforta. Solo me queda cerrar los ojos y relajarme y así lo hago. Pero…. Sucede algo….
No han pasado ni cinco minutos, cuando escucho una voz, suave, tranquila. Preguntando si había alguien ahí. Abro los ojos, sorprendido. Este es un vapor de hombres y había supuesto que no iba haber nadie, mucho menos una mujer. Me levanto y trato de ocultar mi desnudez. Con una voz que no oculta mi sorpresa. Respondo a tu pregunta. “si, aquí estoy; disculpe, en que la puedo ayudar?”….
Como la densa nube de vapor nos cubre y no deja ver nuestros rostros, solo con la voz podemos empezar a conocernos.
Tu con esa voz me dices: “Disculpe, el vapor de damas lo están arreglando y me pasaron para acá, suponiendo que no había nadie; me permite acompañarlo?” Sera algo rápido, no tardare…. Hoy es mi día libre”. Y lo dices con un tono tan sincero y sin malicia, que solo me queda aceptar y dejar de lado mis prejuicios y temores
“Permítame, señorita. Estaba tendido, tomando el vapor, déjeme poner la toalla. Y evitarle la pena.”

Anónimo dijo...

Tú con ese mismo tono sincero, me contestas… “no se preocupe, no me molesta verlo desnudo, no alcanzo a ver nada con este vapor. Siga en su espacio, como esta, que yo estaré aquí sentada, en silencio, tomando el vapor con usted; no se preocupe, por favor”
Para mis adentros, pensé: “Muy bien, menos esfuerzo, y con que permanezca en silencio será mejor para los dos”
Me tiendo otra vez en el piso, y trato de recuperar ese momento de relajación que perdi, con la sorpresa de encontrarnos. Cierro los ojos y pasa el tiempo. No se cuanto ha pasado, la noción de todo, se va cuando descanso.
Recostado sobre la toalla, volteo y quedo boca abajo, el sudor es tanto que la toalla se siente mojada completamente… mi cabeza con el calor comienza a darme un poco de vueltas, así que me volteo… que tanto tiempo ha pasado, no lo se…. Solo ocupo en relajarme.
No pasan más de cinco minutos de haber tomado esa posición, cuando siento unas manos sobre mi. Son calientes y delicadas. Tocan mi espalda desde la base del cuello y mis hombros. Sorprendido, volteo y eres tu. Te has acercado y me das un tranquilo masaje con algo de aceite, en mi espalda. Mis sentidos y mi juicio se pierden de inmediato. La relajación es mucha y solo alcanzo a pedirte el por que lo haces…
Con una sonrisa picara, me ves y me dices que guarde silencio, que lo disfrute. Mientras tus manos frotan con suavidad mi espalda y mi columna. Tus dedos me recorren del hombro derecho a la izquierdo, tus yemas tocan puntos que el calor ha ablandado y ha hecho que se sienta de forma diferente mi espalda. No puedo competir ante eso.
Me has desarmado completamente. Y mi espalda solo se dedica a pedirte más. Mi cuello es el comienzo, hombros, caderas y bajo espalda, es el orden de frotar con el aceite. Me has capturado y no puedo moverme. El vapor y el aceite es una combinación de los cuales pocos se escapan, y en el cual quiero sentir, eternamente.
Tus manos bajan, te has posicionado en mis glúteos. Tomas más aceite, lo esparces en mis caderas y sobre mis nalgas. Es caliente y rápidamente lo repartes con tus manos sobre todas mis partes. Me sentía tenso, peor tus manos dan esa sensación de sueño y satisfacción que nunca había sentido… parece que tienes ese toque mágico de ir apartando el juicio, para convertirlo en sueños de placer
Comienzas a frotar sobre mi cuerpo, ese aceite, tomas con tus manos esas partes prohibidas que toda mujer anhela en un hombre. bajas y repartes el exceso de aceite en mis muslos e ingles. Tus roces en mi entre pierna solo hacen que despierten mis puntos sensibles y que mi sexo se ponga en alerta. Todo mi cuerpo esta muy sensible, el roce de tus yemas en esas partes tan intimas, hace que la circulación se mejore, el sudor puede aumentar pero también esa sensación de flotar con tus manos en mi cuerpo. Mi cabeza da vueltas, y mi respiración aumenta conforme el calor se acumula en mi entre pierna.
Pasas tus manos sobre mis caderas, frotas cada una de mis nalgas. Abres mis piernas con tal de alcanzar mis testículos y pene; y colocar algo de aceite ahí… mi pene ya se encuentra erecto por aquellos puntos sensibles que has tocado con tanta insistencia.

Anónimo dijo...

Rozas con tus dedos mis testículos, tus uñas parecn tocar tranquilamente mi escroto y pasas yemas sobre aquel punto sensible qu eme hace vibrar de pies a cabeza; mi vello pubico se eriza, has estimulado con un silencio y una gracia todo mi cuerpo… y esos puntos tan sensibles que todo hombre tiene. Duras unos largos momentos en esa zona de mi cuerpo, siento como mi pene esta tomando cuerpo con cada roce, con cada cosquilla que das en esa zona. Mi suerpo pide más, veo como mi glande se descubre para tratar de sentir el toque de tus manos que delicadamente me tocan. El vapor sigue. Estoy completamente lleno de aceite, y mi pene al sentir tus manos se torna más firme y erecto, como nunca lo había sentido Mis testículos se han contraído, por ese juego de tocar puntos sensibles en mi cuerpo. La relajación y mi cabeza se tornan en un solo de de tratar de explotar y sentir esa eyaculación que haga llegar al máximo de los climax.
Que momento de relajación me has regalado. Estoy en un punto donde siento estar en una nube, pero puedo abrir los ojos y tocarte, ya que es la realidad.
Pero de repente, tus manos se alejan, se apartan de mí. Parece que todo ha acabado. Mi cuerpo, se queda desconcertado, a sentido el placer de tus manos, pero ese toque se ha perdido, en un instante y ya no se que pasa. Justo en el momento que sentía esa explosión de relajación, te alejaste.
Y pasa un momento, en el cual solo escucho el silencio. Me siento solo Comienzo a resignarme y mi cuerpo sudoroso y brillante por el aciete, trata de tomar algo de sueño en este ambiente de humo y vapor. Trato de convencerme que es un sueño, pero todo me indica que no fue así.
Pasa unos segundos, casí para tomar un sueño. Me dices, voltea mi amor. Yo casi no respondo, por que estoy apresado por un sueño que amasaste con tus manos. Volteo lentamente y, boca arriba, y cual es mi sorpresa, que verte desnuda, sin nada sobre ti, aceitada, tersa, brillante, con tu pelo rizado, a los hombros, parada frente a mi, esperando con una sonrisa picara, verme a los ojos.
Despierto y correspondo esa sonrisa. Me has regalado un momento maravilloso y ahora soy todo tuyo.
Frotas algo de aciete en tus manos, y comienzas en mi pecho, bajas lentamente por el, te sitúas en mi abdomen, y bajas a mi pelvis.
Mis partes se han tornado flacidas y relajadas, pero no importa. Te concentras en mis muslos, en mis piernas, e ingles. Tus manos rozan y se concentran lentamente en partes que son sensibles para mi, descubres puntos que animan a mi pene a tornarse firme y erecto. Otra vez. Tus manos aceitadas, untan de calor todas mis partes. Siento como es el comenzar de un punto de excitación. Como se levanta mi ánimo, al roze de tus manos y al punto de las yemas de tus dedos. Mi pene se ha vuelto rigido, firme, con una dureza habida de sentir tu cuerpo devino, tu calor interno que tienes escondido entre tus piernas, que se esconde entre el vapor y el calor que has repartido en mi cuerpo. No se que hacer más que seguir recostado y ver, como desnuda te unes a mi, al abrir tus perinas y tu labios, para unir nuestro calor.
Tu mano derecha se concentra en mi pene, firme y listo, para el deseo. Le colocas más aceite, el también suda y le agradada el movimiento, que haces al acercarlo a tu clítoris.

Anónimo dijo...

Estas húmeda, sudorosa, sensual y caliente en todo tu cuerpo, es humedad intima la compartes conmigo, compartes de tu caliente miel, esos tersos aromas, sobre mi pene y tratas de presentarlo primero al frotarlo con tu clítoris, rosado e hinchado por sentir de cerca mi firmeza. El juego de tus manos pasa un poco, por que ahora siento tus labios, tu clítoris y tus labios vaginales rozar mi abdomen, mis testículos y mi pene. Ya no es necesario el aceite, solo necesitamos el calor del vapor para sentir un poco más, para sudar y compartir el calor de nuestros cuerpos.
Veo como me manipulas, como me haces vibrar al roce de nuestros cuerpos; como me das un masaje tus partes íntimas...Siento como son tus contracciones, como al toque de mi miembro en tu flor, como te hago sentir olvidándome de todo, haciéndome volar y queriendo unir nuestros cuerpo en un ritmo frenético, haces que mi cabeza dé vueltas
Pero mi sorpresa es mayúscula, cuando tu en un leve movimiento delicado y terso, te unes a mi, introduciendo mi pene en tu pagina; es un movimiento rico y certero, placentero y completo. Se entrecorta nuestra respiración al sentir ese contacto intimo de nuestros cuerpos; la mi firmeza de mi pene, mis manos inquietas y tu senos al descubiertos, hacen que todo parezca irreal. Tu vagina esta humeda lista, calida, hambrienta de sentir el roce y de mi pene dentro de si. Todo se basa en sentir y bailar a un ritmo lento, tranquilo, con cadencia. Todo es sencillo en este punto: los movimientos, el susurro, las sensaciones, la pasión que compartes conmigo al saciar el deseo de relajarnos, al tratar de evadir la realidad, con tus manos, con tu calor aceitado y tus muslos apretando mi pene.
Tu humedad no parece terminar, siento como si el ritmo fuera eterno, sencillo, no hay más ruido que nuestra respiración. No hay miradas de más, solo lo que permite ver el vapor limpio y calido que nos envuelve.
Me ofreces tu sexo, para hacer lo mismo que tu me estas haciendo. Saborear con algo de picardía ese momento. Un tierno beso de tu boca, para seguir el juego, mientras me acercas aceleras tu ritmo. Antes eran tus manos, ahora estoy atrapado por tus piernas y tu pagina.. Todo esta húmedo en ese momento. Es una combinación entre tu humedad y ese calor que esta en el ambiente.
Mis manos nos se mueven, solo es mi lengua y mi boca, respiro ese perfume de nuestros sexos unidos que se mezcla en el vapor que nos esconde. Acerco mis dedos a tu ano, mientras me arrancas besos y tu vagina apresan a mi miembro, toco con tranquilidad tu ano esperando tener una respuesta con un grito. Lo toco con la punta de mis dedo. Esta dilatado, sensible, y siento que tu respuesta fue un si escondido para que siga así..
Le entrada de tu vagina es otro punto que esta a punto de estallar. Siento como es tu flor de cerca, en color rosa, sencilla, hermosa, linda, con un olor peculiar, humedad y con un sabor que despierta la pasión y deseo. El ritmo aumenta con cada punto que exploran mis manos. Siento como es tu respiración. Se ha tornado frenetica, tus piernas se apoyan en mí y hacen mayor presión sobre mi pene, siento ese calor interno, aumentar. El roce de tu vagina, cada vez más rápido, hace que mi cabeza de más vueltas, se en ese momento que ya no puedo más.
Me concentro ahí. Respiro en tu intimidad, saboreo tus deseo y siento como la humedad de tu cuerpo, me dice que lo estoy haciendo bien.

Anónimo dijo...

Aún así del frenesí que experimentamos, revisas cada punto en mi con tal de humedecer y hacerme sentir bien. Respiras frente a mí. Saboreas, con lentitud, mi deseo, humedeces y juegas con tu deseo esas partes de mí, que de pronto explotara.
Estamos en un juego muy provocador. Cada caricia que te doy, es tratando de competir con tus besos y tus deseos sobre mi cuerpo. Tu clítoris esta hinchado, lo siento, tu humedad, hace más grandes tu palpitaciones y de como ejerces presión con labios y tus piernas, con tal de hacerme explotar.
Me murmuras, me presiones, me gimes al oído, me dices palabra sin comprensión, que solo la pasión entiende, subes y bajas como si estuvieras probando un ritmo nuevo. Lo que experimento es sentir tu cuerpo aceitado, húmedo, caliente, libre y sencillo. Lleno de pasión y lujuria, el ritmo se vuelve frenético,. Ya no puedo competir con eso. Solo puedo gritar y tensarme sobre mi espalda, al sentir que el orgasmo se acerca. Lo has logrado. Explote en un momento eterno, dos o tres veces dentro de ti, mi semen, sale a borbotones, llena esa cavidad caliente y se une a tu humedad que ha preparado el camino de un orgasmo maravilloso, que en estos momentos siento. Mi contracciones hacen que gritar, mi cabeza se hace hacia atrás, siento la explosión dentro de mi, y comparto esa contracción maravillosa que me das al sentir mi semen dentro de ti. Liquido maravilloso que es el final de todo aquello que me hiciste sentir. La respiración se entrecortó, el corazón se agita, solo siento que mi cabeza gira y gira, la tensión se va alejando lentamente, liberando nuestros cuerpos en una sensación placentera y sin igual.
También tu, compartes para mi esa humedad llevada al máximo, el grito se eleva al cielo, has tenido ese orgasmos junto al mío. En cada contracción que expulso mi caliente liquido, siento como tus contracciones te hacen sentir el más maravilloso de los orgasmos.
Nadie jamás me había regalado un momento así…. Sentir como nuestros cuerpos se unen en todo, en una caricia, en una sensación, en un orgasmo maravilloso
Me has compartido un momento de relajación, he compartido ese líquido caliente que es lo más sensual que tengo. Todo nos hemos dado, compartidos y escondidos entre los humos del vapor.

Anónimo dijo...

recuerdo como te hice el amor varias veces, como disfrutamos dle calor de nuestros cuerpos..... me lelvaste al cielo...

Anónimo dijo...

Aún recuerdo como mis dedos, se acercaron lentamente a tus labios, como respiras y como sientes ese deseo de sentir mi firme miembro dentro de ti..... Aun veo como te colocas en cuatro puntos y abres tus piernas para ofrecerme esa flor, humedad y caliente, para unirla mi miembro erecto y firme.... Recuerdo como aparto tu tanga, como beso tus pechos, como somos dos locos que nos acercamos a tener una pasión desbordada, donde no nos importa nada, donde no nos importa el que dirán, sino lo que hacemos durante esa noche, olvidada

Aun recuerdo como abres tus piernas, separas tus labios, recorres mi falo, buscando sabor, olor y pasión… recuerdo como son tus labios, puestos en mis puntos más íntimos, en mis lugares más inexplorados…. Siento como comparto contigo, tus miles y energía al sudar mutuamente….
Aun recuerdo como abres tu piernas para apresarme… aún recuerdo como es tu tersa espalda y tus redondas nalgas ofrecidas para saciar mutuamente nuestra pasión….
Somos dos desconocidos, dos personas que se unen para dar y recibir, para compartir y disfrutar….
Recuerdo como me hace sentir y como entre mis dedos puedes alcanzar el cielo…. Puedes sentirte mujer…


Recuerdo tu humedad, espero que me recuerdes a mí, cuando tengas ganas de amar…

harapos dijo...

Andrea, soy Alejandro, traigo perdido tu cel y quiero estar contigo me urge, por favor mandamelo a mi correo personalm tu ya sabes cual es: el de Tottt de hotmail lo tengo agregado pero ya no te veo conectada. Me urge mi amor quiero y neccesito estar contigo y tu sabes porque
Alejandro, te mando muchos besos, tu ya sabes donde